LA MARCHA DE LA VERGÜENZA

“Los derechos humanos son sus derechos. Tómenlos, defiéndalos, promuévanlos”.

Kofi Annan

En los últimos días el tema de la violencia contra las mujeres ha retomado importancia dentro de la opinión pública nacional. Ha sido justamente esa exigencia social de justicia (la que incomoda a gobernantes) la que detonó la aparición de un movimiento que convoca a las mujeres a una marcha el día ocho y a un paro de brazos caídos el día nueve de marzo.

Muchas han sido las opiniones en torno a estos sucesos, pero es importante señalar de que esto no es nada nuevo, como nada nueva es la oferta que se nos hace a las mujeres para atender el problema: redoblar la seguridad, implementar protocolos y endurecer las penas en los temas de violencia contra la mujer.

Pero nada se habla del fomento de una cultura de la igualdad, de fomentar los valores sociales o de comenzar a trabajar juntos contra este mal desde la escuela, desde la casa o desde nosotros mismos, en el caso de quienes ya tenemos un mayor uso de razón.

Creo firmemente que erradicar la violencia contra las mujeres y niñas es un problema que nos involucra a todas y todos, que rebasa colores, que rebasa gobiernos y que rebasa a cualquier ideología.

Las niñas y mujeres en este país enfrentamos una lucha desigual. Sí, una lucha, porque a eso se traduce, al final, la vida de una mujer en este país.

Es a las mujeres que están al frente de alguna institución gubernamental, a cargo de grupos, responsabilidades o al frente de alguna empresa o establecimiento, a quienes más se nos escudriña, a quienes más se nos cuestiona y a quienes más se nos castiga con el veredicto de la opinión pública.

Mi anhelo es que cada niña de este país vea la competencia con sus compañeritos de la escuela como algo natural y no como una osadía; que cada que una joven destaque como valor juvenil, nadie se sorprenda, porque se trata de un ser pensante y racional, con las mismas capacidades para salir adelante; que cuando una mujer esté al frente de una institución nadie le cuestione su capacidad por el simple hecho de ser mujer, por ser la hija, esposa o hermana de tal, que nadie nos falte al respeto diciendo que “nos van a comer en taquitos” y, sobre todo, que nadie se sorprenda que sí estuvimos capacitadas y a la altura de los retos, porque podemos igual que cualquiera en este país.

Las del 8 y 9 de marzo son marchas de vergüenza, pero no para un gobierno, un régimen o una ideología; es una vergüenza que nos debe calar a todos como país a causa de quienes fomentan el chiste misógino, de quienes acosan a alumnas o empleadas, de quienes menosprecian la opinión y el valor de las mujeres, pero sobre todo de quienes nos violentan, nos sobajan y nos matan cada vez que privan de la vida a una mujer simplemente porque les gustó, no les hizo caso o se sintieron menos dentro de una sociedad que cada día que pasa se desvaloriza más y más.

Seamos empáticos, nada nos cuesta. Ser indiferentes nos ha costado y nos seguirá costando vidas; y a las autoridades las y los invito a que recapitulen, analicen y se den cuenta que si no existiera tanta impunidad, si los que agreden supieran que existe la gran posibilidad de ser castigados, sin lugar a duda, lo pensarían dos veces..

MI RESTO

Con las pilas puestas.

Agradable el ejercicio de retroalimentación en el marco de la última sesión del Comité Coordinador el Sistema Estatal Anticorrupción. Pues resulta que los integrantes del Comité de Participación Ciudadana pudimos plantearle a los integrantes del colegiado 3 propuestas que se pretenden realizar para este año 2020.

La sorpresa fue muy agradable, pues las mismas encontraron buen eco en los titulares del Comité Coordinador que asistieron, quienes ahora han solicitado que las propuestas se desarrollen y se puedan presentar para su análisis y discusión.

Nuevamente le tocaría a la Secretaría Ejecutiva desarrollar esas propuestas, pero es el sol de hoy que el Secretario Técnico no nos ha buscado para ponernos de acuerdo en este tema que es una instrucción del Comité Coordinador; pues a esperar a ver si un día existe la voluntad de dicho “órgano técnico” para dejar atrás los intereses personales y ponernos a trabajar por el bien de las y los veracruzanos.

Les platico que suscrita presentó un tema que tiene que ver con una campaña de difusión de valores desde el Sistema Estatal Anticorrupción, pero ampliando la difusión; es decir, enfocando el mensaje a niñas, niños y  jóvenes con la finalidad de generar conciencia con un tema tan importante como es el combate a la corrupción, la idea es que el Sistema comience a trabajar con pequeñas acciones reales y de impacto social que hagan la diferencia y no empantanarnos en  teorías que al final del día sólo se convierten en una bonita bibliografía.

Ya está la disposición del Comité Coordinador, así como las propuestas del Comité de Participación Ciudadana, ahora es tiempo de que cada parte haga lo que le toca.

Mtra. Alma Delia Hernández Sánchez Integrante del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción de Veracruz